II Vigilia Diocesana por la Comunión – VIDACOM

La Comisión Diocesana por la Comunión Eclesial (pulsa aquí para saber más de esta comisión) convoca la segunda Vigilia diocesana por la comunión.

El objetivo es que, en comunidad, silencio y oración, se pueda recibir la Palabra y el aliento del Espíritu que, en su diversidad de dones y carismas, nos empuja a realizar la misión única a la que estamos convocados: el Reino de Dios y su justicia.

Una oración que impregne el alma, contagie el anhelo por la Comunión y avive la estima, riqueza y belleza de la diversidad reconciliada que el Espíritu Santo suscita en nuestra diócesis de Madrid.

¿Te sientes llamado a ser artesano de la comunión y buscarla desde los problemas del mundo?, ¿Qué trascendencia creemos que tiene realmente la Comunión en nuestra vida y nuestra iglesia?

Crear espacios y momentos de oración comunitaria abiertos a todos, que realmente alimenten y promuevan la comunión entre todos” (D. Carlos Osoro, propuesta pastorales del PDE 2017-2018)

    • CUANDO. 13 de mayo (domingo), a las 18.00 horas.
    • DÓNDE. En la parroquia de Nuestra Señora del Coro, c/ Virgen de la Alegría, 12.
    • Contacto: 19anto19@gmail.com; 626355701 (Antonio); 649398222 (Maite)

El don siempre nos precede, no se trata de enseñar nada ni a nadie.

Desde el anhelo de “hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión” entre todos, se hace necesario y urgente suscitar (como nos dice el papa Francisco) “poetas del cambio” llamados a tejer el arte de la comunión. “La gloria de Dios es que el hombre viva y la vida del hombre es contemplar a Dios” (S. Ireneo). “La gloria de Dios es que el pobre viva” (Mons. Romero).

  • OREMOS EN COMUNIÓN, para que nuestros servicios, ministerios, carismas y diversidades reflejen todos la gama de colores del arco iris que es la Iglesia.
  • OREMOS EN COMUNIÓN, para vivir desde la consciencia de ser sarmiento unido a la Vid.
  • OREMOS EN COMUNIÓN, por nuestra “CASA COMÚN”, que nos grita ¡cuidadme!.
  • OREMOS EN COMUNIÓN, ante tanta descomunión en la que a veces nos vivimos y ante tanto dolor y muerte.

“La multitud de los creyentes tenían un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como suyo lo que poseía, sino que todo lo tenían en común”. (Hch. 4,32-35)

“Que cada uno ponga al servicio de los demás el don que recibió, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. “El que predica, que lo haga conforme a la “Palabra de Dios…” (1Pe 4, 10-11).

Estamos convencidos que “donde está el Espíritu de Jesús, ni las mayores diferencias, serán capaces de desunir” y que “donde no está el Espíritu de Jesús, ni los mayores acuerdos, estructuras, normas y programaciones serán capaces de unirnos a la vid de la comunión”.

¿Es acaso la comunión nuestra vocación primera?,¿Cómo buscarla desde los problemas del mundo?,¿Cómo promover la Espiritualidad de la Comunión y manifestar la estima, riqueza y belleza de la diversidad reconciliada de dones y carismas que el Espíritu suscita en nuestra Diócesis?

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