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Mentira de la Economía de Libre Mercado – Juan Fdez. de la Cueva

«MENTIRA Y ESTAFA INTELECTUAL DE LA ECONOMÍA DE LIBRE MERCADO»
Artículo de Juan Fernández de la Cueva Martínez Raposo.

Economía de Libre Mercado. Juan Fernández de la Cueva.Quisiera con este artículo demostrar la verdad o mentira de una afirmación del papa Francisco:

“El mercado solo no resuelve todo, aunque otra vez nos quieran hacer creer este dogma de fe neoliberal. Se trata de un pensamiento pobre, repetitivo, que propone siempre las mismas recetas frente a cualquier desafío que se presente. El neoliberalismo se reproduce a sí mismo sin más, acudiendo al mágico “derrame” o “goteo” —sin nombrarlo— como único camino para resolver los problemas sociales” (Fratelli tutti 166).

ARGUMENTOS

  • El libre mercado nunca ha existido.
    • No es posible que exista un mercado sin normas. Hasta el intercambio de cromos en el colegio no podía funcionar sin normas consensuadas de cuántos cromos valía uno de los más difíciles. Si no se tiene certidumbre de que el otro va a pagar según la norma hablada o escrita, no hay mercado.
    • Incluso cuando defendamos que todos tenemos derecho a buscar el propio beneficio es obligado que se respeten las normas para evitar que unos impidan el derecho a que los otros busquen ese mismo derecho.
    • También hay bienes que no se puedan vender o comprar, como la vida humana, los códigos genéticos… Si éstos fuesen puras mercancías, destruiríamos la sociedad moderna.
  • El mercado libre no se justifica a nivel intelectual. Para eso tendrían que coincidir una serie de condiciones y requisitos a la vez, que no se dan en este sistema porque:
    • El mercado neoliberal tiende inexorablemente a formar monopolios u oligopolios para imponer sus precios y así eliminar a los que pueden interferir la libre competencia de la oferta y la demanda. Son abrumadores los datos de empresas que terminan en monopolios (TORRES. J, “Econofakes”, Deusto, Barcelona, 2021, p. 56-57)
    • Hay bienes y servicios que no son rentables, pero son necesarios para la sociedad, como el ejército, la sanidad, los jueces, las calles, el alumbrado público… El Estado ha de proveerlos, y, en consecuencia, es irremediable que intervenga para obtener los bienes y servicios que el libre mercado no logra cubrir.
    • ¿En qué país existe un mercado en el que los que van a concurrir tengan igualdad de condiciones? La OCDE y el Fondo Monetario Internacional han analizado 70.000 empresas en 134 países y no las ha encontrado, al revés han aumentado en las tres cuartas partes de las industrias durante el último siglo (TORRES J, idem p. 55).

En definitiva, que la economía de libre mercado es una estafa intelectual. “Es una invención para convertir el capitalismo en un sistema que no debe ponerse en cuestión porque proporcionaría un equilibrio a través de la oferta y la demanda que resultaría inmejorable, es decir, que no se debe cambiar” (TORRES J. idem, p. 59). A pesar de eso, este modelo se sigue enseñando en todas las universidades del mundo. Pero si se aceptan las premisas del libre mercado en este sistema, se podría justificar que las propuestas de cualquier sistema de economía que proponga otras alternativas, atenta contra el crecimiento económico.

El papa Francisco lo dice bien clarito: “. En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante.    Mientras tanto, los excluidos siguen esperando” (Evangeli Gaudium 54)

El papa Francisco no se queda en calificar de burda e ingenua a esta teoría de libre mercado neoliberal, sino afirma que produce inequidad y exclusión a las víctimas que sufren las consecuencias. A la vez, nos infesta al resto de la sociedad con el virus de la indiferencia y funcionar con total impunidad : . Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia” (EG 54)

 Este virus nos hace incapaces de compadecernos ante los clamores de los excluidos. Ya estamos vacunados ante el drama de los descartados por el sistema del libre comercio, y no nos interesamos  por cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad que no nos incumbe.

“La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras, todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera” (EG 54)

One comment

  1. Jesucristo no encargo a los liberales que instauraran su Reino, se lo encargo a la Iglesia. En ese Reino de Dios , en la tierra, ¿Habrá empresas plenamente católicas? Seria bueno tener empresas católicas, cooperativas (todo lo tenían en común) que mostrasen al mundo como debe ser una empresa.
    Dice San Pablo que a quien hay que juzgar no es a los de fuera, que de esos se encargara Dios sino a los de dentro. La iglesia debería concentrarse en su ser y actuar fomentar entre sus fieles, laicos la creación de empresas católicas donde se viva la fraternidad cristiana y sean un testimonio para el mundo y no empeñarse en que sean los de fuera los que lo hagan.
    Por cierto San Jose no fue obrero, asalariado. Fue trabajador por cuenta propia , empresario.

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